Pone en juego el desarrollo pleno no solo de la persona, sino también de las organizaciones y de su cultura empresarial. ¿Quieres lograrlo?

Te ayudamos a que mediante el desarrollo de esta inteligencia la empresa obtenga:

  • Personas con capacidad de transformación: competencia importantísima teniendo en cuenta el momento en el que vivimos.
  • Personas serenas y conscientes: difieran el juicio y dominan los sentidos. No repitan modelos y avanzan y hacen avanzar a los demás y a sí mismos.
  • Calidez relaciones: relaciones profundas con los demás, que transciendan el rol.
  • Autodeterminación: tomar constancia del yo, libertad y relación con el entorno.
  • Identifican las posibilidades y los límites y por lo tanto las resistencias.
  • Transparencia y receptividad: son más receptivas a los estímulos.
  • Equilibrio interior, capacidad de sacrificio.
  • Equilibrio entre proyecto profesional y personal.
  • Consciencia plena del aquí y del ahora.